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¿Qué pasó el 25 de mayo?: historia, tradición y comidas del día patrio

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El 25 de mayo es una de las fechas en las que el recuerdo personal se entrelaza con la historia nacional. Es que, para muchos argentinos, el día dispara el recuerdo de los actos escolares: disfrazarse de caballero o dama antigua, de gaucho o paisana, de granadero, de escobero o de mazamorrera; la representación de una ruptura con España y el grito de ¡Viva la Patria! para cerrar la celebración. También se recuerda por el locro, los pastelitos o las empanadas, las comidas patrias del día en que se conmemora un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo.

Pero, ¿qué sucedió un día como hoy de 1810? Mariano Saravia, periodista y escritor especializado en historia y relaciones internacionales, dialogó con Mano a Mano para repasar los hechos que abrieron el camino hacia la independencia, el rol de la sociedad y el origen de las comidas típicas que hoy son símbolo de nuestra identidad patria.

Mariano Saravia, periodista y escritor.

“Ese 25 de mayo fue, quizás, un punto de inflexión. No se lo puede entender como un hecho aislado, porque en realidad es consecuencia de una acumulación política previa y que va a continuar hasta el 9 de julio de 1816 (día en que se firmó la Declaración de la Independencia argentina)”, explicó Saravia.

La revolución encuentra su detonante en la caída de Fernando VII, Rey de la Corona española, en manos de las tropas de Napoleón. La Junta Central de Sevilla, que debía asumir la representación de la Corona en su ausencia, también había caído tiempo antes. Las noticias de estos sucesos llegaron al Virreinato del Río de la Plata y presionaron al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros a ceder ante la iniciativa de los criollos revolucionarios de Buenos Aires que pedían una convocatoria a cabildo abierto.

Los impulsores de la revolución, Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Domingo French, Antonio Luis Beruti y Juan José Paso, entendían que si el Rey estaba preso, el poder debía volver al pueblo. 

“El primer cabildo abierto fue el 22 de mayo. Ese día lo que plantean es que, si las colonias americanas son del Rey -no de España- y el rey estaba preso, la soberanía debía volver al pueblo. Entonces Castelli dice que, incluso en fidelidad a Fernando VII, no era solo un derecho, sino también una obligación formar un gobierno propio”, relató. 

En esa primera reunión se votó la conformación de un gobierno propio y la destitución de Cisneros. Fueron alrededor de 250 personas las que participaron de ese primer cabildo abierto al que estaban convocados más de 400 vecinos de Buenos Aires. Cabe aclarar que ser “vecino” era una condición restringida por factores socioeconómicos: solo incluía a varones blancos, españoles europeos o americanos (criollos), propietarios o profesionales. 

El cabildo abierto del 25 de mayo, luego de que el día anterior el obispo Benito Lué propusiera a Cisneros como presidente de la Junta y que los criollos se opusieran, constituyó la Primera Junta. Esta quedó integrada por el presidente Cornelio Saavedra; los vocales Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea; los secretarios Juan José Paso y Mariano Moreno.

El primer gobierno patrio marcó un primer paso en el camino independentista, pero no significó una ruptura con España. “No fue para nada una revolución de liberación nacional, ni una revolución antiespañola. El 26 de mayo esa Junta juró en nombre del Rey Fernando VII. Pero es un punto de inflexión de un proceso que comienza antes y sigue hasta 1816. Fue más bien una revolución política y social”, sostuvo el periodista.

– Ese día el pueblo estaba reunido en la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo). ¿Fue una revolución popular?

– Eso hay que tomarlo con pinzas, depende qué se entiende por popular. Si es lo que hoy entendemos por algo popular, en ese cabildo no había mujeres, representantes de los pueblos originarios, afrodescendientes ni trabajadores. Solo eran blancos, hombres y ricos. Lo que sí es cierto es que en esa plaza hubo 600 “chisperos”, que eran trabajadores.

Los chisperos, también conocidos como la “legión infernal”, estaban encabezados por French y Beruti. Tuvieron un rol clave el día del primer cabildo abierto, ya que fueron los que, armados con cuchillos, palos y fusiles, controlaron el acceso a la plaza para asegurar que solo los criollos ingresaran al cabildo. 

French y Bertur, la dupla que fue clave en la Revolución de Mayo.

Según algunos historiadores, aunque no hay consenso sobre el hecho, los líderes de los “chisperos” fueron quienes también se encargaron de distribuir escarapelas. Si bien esta fue creada dos años más tarde, posiblemente hayan repartido cintas de color para identificar a los patriotas. Lo cierto es que su papel de “punteros políticos” fue fundamental para la conformación de un gobierno patrio. 

– ¿La historia ha invisibilizado a las mujeres, indios y afrodescendientes?

– La historia y el presente. Lo primero que hay que decir es que la esclavitud continuó, para los afrodescendientes el 25 de mayo no cambió nada. Para los indios te diría que tampoco. Pero hubo muchos hombres negros que fueron fundamentales en el ejército de San Martín, por ejemplo. Y también existió una María Remedios del Valle, la madre de la Patria. Tenemos, en un sentido cultural, genético, musical, una pata originaria, africana y otra europea.

Pasaron 216 años del día en el que, por común acuerdo, se estableció la Junta de Gobierno. Fue una revolución política y social clave que permite el presente de nuestra Patria. “En ese Cabildo abierto había representación militar, religiosa, del poder económico, comerciantes, productivistas y los más jacobinos. Estaban todos y lograron ponerse de acuerdo incluso entre los que pensaban distinto. Se pusieron de acuerdo en contra de un enemigo principal y hoy eso no lo podemos hacer”, analizó Saravia.  

El 25 de mayo a través del tiempo

La conformación del primer gobierno patrio tomó relevancia rápidamente. Eso se puede ver en las celebraciones de los años posteriores. En 1812, Manuel Belgrano lo celebró en Jujuy con la bendición de la bandera en la Catedral de la ciudad, para conmemorar el segundo aniversario y aumentar el fervor patriótico. 

Un año después, el 25 de mayo de 1813, Belgrano regresó del Éxodo Jujeño -una hazaña patriótica liderada por Belgrano, que fue clave para la independencia nacional- y por el sacrificio realizado donó al Cabildo de San Salvador de Jujuy una bandera. Hoy se la conoce como la Bandera Nacional de la Libertad Civil y, desde 2015, es un símbolo patrio. 

Este día quedó instaurado como una de las principales fechas nacionales. Desde actos escolares, desfiles y festivales hasta reuniones familiares conmemoran aquel primer paso en el camino independentista. 

Los sabores de la Patria.

 

– ¿Por qué se come locro en las celebraciones patrias, el 25 de mayo sobre todo?

Me parece que es una de las cosas más lindas, porque el locro es una comida bien típica de nuestros pueblos originarios, desde México hasta aquí. Lejos de ser un ejemplo de pobreza, como se suele creer, es riqueza porque con un cereal, una legumbre y una verdura que tiene mucha fibra se hace una comida de altísima calidad nutricional. El agregado de carne es una herencia española. Por eso es importante que se resignifique cada 25 de mayo, sabiendo qué significa y de dónde viene.

– ¿Y en el caso de las empanadas y los pastelitos?

– Las empanadas y los pastelitos son una influencia más española, criolla si se quiere. Está comprobado que María Remedios del Valle -la madre de la Patria que estuvo en el 25 de mayo, que fue parte del ejército de Belgrano en el norte, que fue presa, torturada y violada por los realistas, escapó y volvió con Belgrano- esa mujer, en los años ‘20, estaba sola, desamparada y andaba por las iglesias de Buenos Aires vendiendo empanadas y pastelitos.

Detrás de cada plato de locro y de cada acto patrio hay una historia de luchas que forjaron la identidad de la Patria. Celebrar el 25 de mayo es un ejercicio de memoria necesario para recordar a quienes dieron los primeros pasos para nuestra independencia, reflexionar sobre lo que significó políticamente y revalorizar el rol de aquellos que fueron invisibilizados e invisibilizadas.

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